Inversores en Microcréditos: ayuda a tasa baja, clave para la economía social.

A través del Fondo Covida-20, la asociación civil Sumatoria posibilita que emprendedores de la economía social se financien a tasas muy bajas para seguir trabajando. Aquí, algunos casos de quienes recibieron el apoyo para sortear la crisis que generó la pandemia.

Captura de Pantalla de la web de Sumatoria
FUENTE: Revista Tercer Sector

por Eduardo Sanchita

Cuando empezamos a ver cómo venía la mano,nos dimos cuenta de que no íbamos a poder”, dice Angie. “La pandemia nos agarró justo en un año de crecimiento y caímos brutalmente”,cuenta Oscar. “Estábamos prácticamente para-lizados”, recuerda Daniel. “En la cooperativa, hasta pusimos plata de nuestro bolsillo – se sincera Adela–, pero no nos alcanzaba para afrontar los gastos.” Lo que unea estas cuatro historias es que tienen un fi-nal feliz. “El Fondo Covida-20 está orientado a lareactivación durante la pandemia, no podemos esperar a que todo pase”, explica Ma-tías Kelly, fundador y director de estrate-gia de la asociación civil Sumatoria. A principios de año, la ONG contaba con dos ve-hículos de financiamiento diseñados para acompañar apequeños y medianos

“Esto nos salvó. Lo primero que hicimos fue pagarle un adelanto a las compañeras costureras,que son las que más lo necesitan.” Adela Norryh,Cooperativa Enredo.

emprendedores de la economía social. Uno de ellos, basado en el contacto entre inverso-res y proyectos de autoempleo. “Por ejemplo, Juan necesita 15 mil pesos para comprar una heladera y Pedro tie-ne 5 mil para prestar. Sumatoria los une y Pedro elige a qué tasa da el crédito, pero nunca a más del 20 por cien-to”, ilustra Kelly. El otro, llamado Sigma, es el primer fon-do de inversión con impacto de la Argentina y presta grandes sumas a una tasa más cercana al 40 por ciento. “Peroen la pandemia, nos encontramos con emprendedores queno tenían las garantías necesarias o no necesitaban tanta plata”, argumenta. Ahí nace el Fondo Covida-20. Kellydestaca que no se sostiene en inversoresque quieren recuperar su dinero. “Lo donan a Sumatoria porque sólo quieren impacto”, dice. Y detalla que es una “dona-ción con cargo”, ya que el dinero sólo puede utilizarse para ser prestado. Matías de-ja en claro que Sumatoria hace una evaluación muy minuciosa antes de entregar unpréstamo. “Un crédito, a algunos, se les puede volver un salvavidas de plomo”,concluye.

Muchos dedos

“El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires nos pidiómás de 4 mil títeres de dedo para unos kits de infancia y no contábamos con el dinero para producirlos”, se since-ra Adela Norryh, encargada de administración y ventaonline de Enredo, una cooperativa textil de mujeres.

“Ahora tengo la sensación de que vamos a salir adelante. Fuecomo volver a sentir que alguien cree en vos y te dice: ‘Dale, Angie,levantate’.” Angie Ferrazzini, Sabe la Tierra.

“La pandemia nos obligó a reinventarnos, porque se cayó mu-cho el trabajo, y empezamos a hacer barbijos para hipoa-cúsicos, títeres. Una vez llegamos a hacer 300, pero la Ciudad nos pedía una cantidad diez veces mayor”. Ahí llegóel Covida-20. “Nos prestaron 500 mil pesos que nos per-mitieron comprar los insumos y costear la logística.

Esto nos salvó. Lo primero que hicimos fue pa-garles un adelanto a las compañeras cos-tureras, que son las que más lo necesitan”, detalla Norryh.

Recuperar la esperanza

“En marzo, la venta cayó al 20 por ciento”, afirma Oscar Monzullo, socio cofundador de la cooperativa de trabajo Librería del Profesional (LDP), una empresa recuperada tras la quiebra fraudulenta de lasociedad anónima del mismo nombre.“Desde que empezó la cuarentena, sólo se pudieron man-tener los costos fijos y en agosto ya empezamos a recurrira nuestros ahorros”, reconoce.

A través del contacto con La Base, una fundación que otorga préstamos a trabaja-dores autogestionados, LDP también fue convocada a in-cluir artículos en el kit que el gobierno porteño ideó para el Día del Niño. “Eran 13.500 unidades de plastilina,papel glacé, crayones y blocks de hojas de dibujo”, enu-mera Monzullo. El 30 por ciento del dinero necesario para cubrir los costos provino del Fondo Covida 20. “Notiene punto de comparación con un banco, donde las ta-sas te comen toda la rentabilidad”, dice, y asegura que encuanto se cobre la factura devolverán el capital.

“Así, Sumatoria tiene la plata para prestarla a otro proyecto. El asociativismo es así, es laburar y colaborar”, se enorgu-llece Oscar.

Volver a sembrar

“Hubo un momento en el que se cerraron muchas fuen-tes de financiamiento. El Estado no nos estaba dando apoyo y los bancos, menos. Ahí apareció el Fondo Covida”. El relato, tan breve como elocuente, es de Daniel Zan, director ejecutivo del Programa Semillas, una organizaciónde microfinanzas sin fines de lucro. Esta ONG asiste a personas de sectores vulnerables, como el Barrio Mugica, para que desarrollen actividades económicas que contribuyan a mejorar la calidad de vida propia y del grupo familiar.

“Este fondo, nos permitió no soltarles la mano en un momento tan complicado”, remarca.

Tierra fértil

“En marzo teníamos en marcha diez mercados con 350 productores y un equipo de15 personas y tuvimos que cerrar todo”, se lamenta Angie Ferrazzini, fundadora de Sabe la Tierra. Esta ONG promueve el vínculo entre productores y consumidores a través de la organización de ferias y eventos. “En abril tuvimos que resetearnos y lanzar un mercado online.

Teníamos que atraer al nuevo consumidor, que compra por internet, y asesorar a nuestro comprador de siempre, que amaba la experiencia directa de recorrer los mercados”, comenta. Pero,para lograrlo, necesitaban ayuda. “El Fondo Covida nos permitió invertir en marketing digital y pagar sueldos. En julio recibimos 1,2 millón de pesos y ahora tengo la sensación de que vamos a salir adelante. Fue como volver a sentir quealguien cree en vos y te dice: ‘Dale, Angie, levantate’.”

COMO CONECTARSE

Sumatoria:www.sumatoria.org

Cooperativa Enredo:Instagram:@enredo.coop

Librería del Profesional: Facebook: Cooperativa Librería del Profesional

Programa Semillas:Facebook: Semillas.org

Sabe la Tierra:www.sabelatierra.com