Una visita a Purmamarca

Meli y Euge recorrieron este pueblo de ensueño y colores, y te brindan los mejores consejos para visitarlo

por Estilo Vanderlust

¡Hola Concordia! Esta vez @estilovanderlust te lleva a recorrer un pedacito de Argentina. Llegamos al pintoresco pueblo de Purmamarca, uno de los lugares más encantadores y auténticos de nuestro norte argentino, ubicado a tan solo una hora de San Salvador de Jujuy, capital de la provincia.

Este alucinante lugar originario es muy pequeño, por lo que no necesitás más de un día para recorrerlo. Merece la pena hospedarse una noche allí, ya que lo más lindo es perderse por sus calles de tierra, casas de adobe, amables pobladores y sabores y olores autóctonos, que lo hacen único.

La primera visita obligada es quizás su monumento natural más famoso: el Cerro de los Siete Colores. Podes recorrerlo haciendo algo de trekking. Domina la vista del pueblo y llamado así debido a las diferentes pigmentaciones que adquieren los minerales que la conforman. ¡Y créannos son siete! ¡Pero no se pierdan de contarlos si tiene la oportunidad de ir, para ver si encuentran alguno más!

Una parada también obligada es el Paseo de los Colorados, de aproximadamente tres km que rodea al cerro. Podés hacerlo en auto, aunque recomendamos hacerlo a pi. Va a ser lo mejor que hagas en tu visita, no vas a poder creer el paisaje lleno de colores con el que te encontrarás.

Después de descansar de ese paseo – comiendo unos ricos tamales para ganar fuerzas – podes subir el Cerro Porito para tener las mejores vistas del pueblo, pagando una mínima entrada de colaboración.

Otra de las cosas más lindas – y que más disfrutamos a la hora en que caía el sol – fue la plaza 9 de julio, el viejo cabildo lleno de historia y su famoso mercado, donde hay un sin fin de artesanías típicas del noroeste, desde abrigo y ponchos de lana de llama o alpaca, hasta artesanías hechas de arcilla o plantas medicinales.  También pueden visitar la pequeña y rústica iglesia Santa Rosa de Lima, con su histórico algarrobo de 620 años en pie.

Te recomendamos que pruebes sus locros, tamales y chivitos asados en el Restaurant La Posta de Purmamarca, frente a la plaza. ¡No te vas a querer ir! O también que vivas la experiencia de asistir a alguna peña folclórica, clave para terminar tu día y tu viaje por esta región.

Como dijimos, este pueblo que en sus comienzos era «de paso», merece una noche para disfrutar sus atardeceres, su silencio en las montañas. Pero también pueden pasear por las localidades cercanas como Maimará, Tilcara y Humahuaca y llegar hasta las impactantes Salinas Grandes.

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